jueves, 23 de abril de 2009

LA AVENTURA DE LEER
(publicado por Bibliotecas Públicas Municipales - Madrid - 2008)


Cada niño es único y nadie mejor que tú sabe qué es lo que más le gusta ver y escuchar.

CÓMO AYUDARLES EN LOS COMIENZOS

La familia supone el mayor estímulo para desarrollar en los niños el hábito de la lectura, por ello os sugerimos algunas recomendaciones:

Si los niños ven que sus padres y hermanos leen, les va a servir de modelo e imitación.

Dedicar todos los días un tiempo para la lectura, creando un hábito diario, de la misma manera que lo dedican a comer, dormir o jugar.

Desde una edad muy temprana (a partir de los 6-12 meses), mucho antes de que aprendan a leer, podemos iniciarles en el mundo del libro y la lectura; leer imágenes, pasar páginas, mirar álbumes ilustrados y, por supuesto, contarles cuentos o leérselos cuando son un poco más mayores.

Acudir a alguna biblioteca cercana, donde van a poder ver a otros niños leyendo y podrán llevarse libros prestados haciéndose responsables de su uso.
Deben disponer de un lugar accesible donde poder colocar sus libros de manera ordenada.

LIBROS PARA CADA EDAD

De 0-2 años: libros de tela, de plástico, de cartón duro y con imágenes de los objetos que les rodean. También son interesantes los libros con rimas y repeticiones.

De 2-4 años: cualquier tipo de libro-juego, libros informativos que les ayuden a diferenciar conceptos (frío-calor, dentro-fuera..) y libros de conocimiento, para descubrir la realidad que les rodea.

De 4-6 años: historietas cómicas, álbumes ilustrados y libros que les ayuden a resolver sus preguntas y sus miedos.


Tanto para vuestros hijos como para vosotros la
lectura debe ser un placer y no un deber.

LO QUE DEBEMOS EVITAR


Nunca le impongáis una lectura si no le apetece y respetad sus gustos.

No debéis forzar el aprendizaje de la lectura, muchas veces el niño no está preparado y tenemos que respetar su ritmo.

No relacionar la lectura con las tareas escolares. Los niños deben descubrir las posibilidades que la lectura tiene para saciar su curiosidad y para divertirse.

EN LA BIBLIOTECA

La Biblioteca es el lugar ideal para compartir el placer de leer con tus hijos.

Colaborar para que el ambiente sea el más idóneo para la lectura, evitando ruidos, carreras, etc.

Los libros de la biblioteca son de todos, enséñale a cuidarlos.

Ayuda a tus hijos en la elección de los libros más adecuados para su edad.


(publicado por Bibliotecas Públicas Municipales - Madrid - 2008)


1 comentario:

  1. POR EL PLACER DE LA LECTURA:
    La SGAE (Sociedad General de Autores) ataca de nuevo.
    Escrito y firmado por José Luis Sampedro, escritor.

    POR LA LECTURA
    Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un
    Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de
    jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque
    no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido,
    atendía su biblioteca circulante.. Era suya porque la había creado él
    solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos.
    Sus 'clientes' éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres. Allí descubrí
    a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.

    Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo
    madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho
    cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un
    rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para
    sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque
    les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los
    dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero
    cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por
    el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que
    estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún
    libro, lo hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo
    después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas
    lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple
    moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros
    mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran
    hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que
    mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los
    propios enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una
    empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados,
    paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y
    luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos
    no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el
    placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al
    cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una
    biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han
    valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por
    ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en
    favor del libro.

    Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón
    bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de
    pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada
    libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los
    autores del desgaste del préstamo..

    Me quedo confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga
    una suma es porque:

    a) obtiene algo a cambio.
    b) es objeto de una sanción.

    Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada
    la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por
    cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y
    fomentar la lectura?

    Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la
    operación?.¿Acaso dejaron de cobrar por el libro?. ¿Se les leerá
    menos por ser lecturas prestadas?.¿Venderán menos o les servirá de
    publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus
    productos? Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa
    prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa
    mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente
    deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra.

    Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de
    autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida
    en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.

    ¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!

    José Luis Sampedro

    Si estas de acuerdo, pásalo. Por el placer de la lectura.

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